miércoles, 4 de mayo de 2016

Dia 16

Estimado Diario, 
solo te diré que este tiempo de abandono no ha sido en balde. Algunos desenlaces y algunos nuevos personajes dignos de estudio se han colado en el experimento que nos traemos entre manos. 
Aunque cada vez estoy más convencida de que en mayor o menor grado TODOS los hombres son sumisos si los sabes llevar. 
- Tenemos el sumiso obligado, como el Señor S. Él rechaza el rol, cree que ser sumiso es un menosprecio a su valía, no sabe ni sabrá nunca lo valioso que es un buen esclavo para su dueña. Aún así en cada arrebato pasional siempre cede con un "tu mandas". Y yo a mandar. 
- Tenemos al sumiso disimulado. Mi negro es un sumiso disfrazado de Macho Alfa y que además se está amariconando a la carrera. Eso que ellos llaman la vorágine del momento le llevó en nuestro último encuentro a lo que casi se podría considerar una eyaculación precoz, y no era mi mano la que le pajeaba, si no la de mi esclavo más amado.  Cuando terminamos me aseguré de recordárselo y lo tomó con bastante naturalidad, sin vergüenzas. Límites a tomar por culo, principios destrozados y su concepto de hombría por los suelos  y él... contento.  Yo también, a partir de esto sé que voy a hacer de él y con él lo que me dé la gana.


- Y por último tenemos al sumiso precipitado. He montado un mogollón  en el trabajo que no veas... Entre que estoy saliendo del armario, estoy poniendo a cierto especimen en su lugar , he estado cazando al albañil y combinando las tres misiones, he pasado unas semanas muy entretenidas que iré relatando y reflexionando en el blog de Ama Blanca. 
Resumiendo, coges a un albañil que está tan tranquilo, le haces saber que te interesa. Tiras un poco de él, le dejas caer medio en broma una profecía. 
"En menos de una semana serás mi esclavo sexual y me hablarás de Usted" 
Y ya le dejas que se reconcoma un poco y que su cabeza vaya imaginando situaciones (que casi siempre superan lo que tú tenías planeado para él, pero tú le dejas...) 
Y sigues a tu rollo, altiva, elegante, inalcanzable... Y de vez en cuando muy guarra y vulgar. 
Y resulta que el hombre duro y distante precipita en un perrito lamedor dispuesto a dejarse fustigar de rodillas si es lo que tú deseas... 

Estos son los 3 desenlaces y ahora vienen las nuevas promesas. 

Uno es un chico negro que lleva cerca de un año haciéndome ojitos. La verdad es que en algún momento he llegado a pensar que le falta un hervor y es que cuando nos cruzamos hace cosas muy raras de puros nervios. Yo ultimamente le sonrío, y el sonríe, sonríe mucho. Y esa sonrisa y esos ojitos a lo Marujita Diaz no es que me hayan cautivado pero mira! Me ha dado por ahí y lo voy a estudiar. Parece un tío sencillo, sin traumas ni rollos. Le llamo el zombie hasta nuevo aviso. 
Y ayer me asaltó un italiano por la calle. Quería tomar un café decía. Insistió mucho, me persiguió, le echó cojones. Al tercer intento le cogí el teléfono. Aquí lo tengo, me lo estoy pensando como le dije. Se me acumula la faena! 

En resumidas cuentas, 3 de 3. Seguiremos informando.

1 comentario:

  1. Conseguí entrar desde el móvil, y es por eso que ni siquiera consigo salga mi perfil de google, tal es mi escaso manejo de tecnologías. Aunque anónimo el comentario, con firma del Marcelo apabullado y, como en mi tierra se dice, con mais medo co demo a que usted pueda malinterpretar mis emociones. Me gusta su estilo, esa sabia mezcla de diosa perversa y ávida de dominio con el testimonio de sus experiencias como leit motiv de sus textos me tienen desde el nomento en que descubrí sus páginas, tenso, nervioso, intranquilo, como ya le dije con ese peculiar hormigueo cual quinceañero en el estómago, y mucho más, envuelto en deseo, excitación y sonrisa traviesa. Tal es el estado que, aún sin acertar a entender el motivo pues muy poco es lo que sé de su maravilloso mundo, causa usted en mi... Suyo, Marcelo

    ResponderEliminar